Las Bulas de la Expansión Europea: Arquitectura Jurídica de un Imperio (1452–Siglo XVIII)


Papa Nicolás V. ©Crónicas de Venezuela objetiva e imparcial todos los derechos reservados

CAPÍTULO I — El Origen del Sistema: ¿Qué produjo estas bulas? (1452–1481)

De la teología medieval al nacimiento del derecho de conquista

1. Contexto intelectual y teológico

Para comprender el surgimiento de las bulas que cimentaron la expansión europea entre mediados del siglo XV y finales del siglo XVIII, es indispensable regresar al universo mental de la Cristiandad latina. Durante la Baja Edad Media, Europa occidental se concebía a sí misma como una comunidad espiritual unificada bajo la autoridad del papado. Esta idea no era meramente religiosa: constituía un marco político, jurídico y cultural que definía quién pertenecía al orden legítimo y quién quedaba fuera de él.

La noción de “Cristiandad como orden universal” implicaba que el mundo debía organizarse conforme a la fe católica. Los territorios no cristianos eran vistos como espacios sin un orden jurídico válido, susceptibles de ser incorporados a la comunidad cristiana mediante la conversión, la alianza o la guerra. Esta visión no surgió de la nada: se apoyaba en siglos de teología escolástica, en la tradición del derecho canónico y en la experiencia histórica de las Cruzadas.

En este marco, la categoría de “infiel” adquirió un peso jurídico. No se trataba solo de una etiqueta religiosa, sino de un estatus que justificaba la intervención militar. La teoría de la “guerra justa”, desarrollada por pensadores como Agustín de Hipona y Tomás de Aquino, sostenía que la violencia podía ser legítima si perseguía un fin moral superior, como la defensa de la fe o la corrección de quienes se oponían al orden cristiano.

El papado, como autoridad suprema de la Cristiandad, se consideraba a sí mismo el árbitro del mundo cristiano. Esta función incluía la capacidad de otorgar derechos sobre territorios no cristianos, regular la expansión y resolver disputas entre monarquías. Aunque esta autoridad era frecuentemente cuestionada por los reyes europeos, seguía siendo una herramienta poderosa para legitimar proyectos políticos y económicos.

En este contexto, la expansión portuguesa en la costa africana durante el siglo XV se convirtió en un laboratorio jurídico. Portugal necesitaba justificar sus expediciones, sus enclaves comerciales y su creciente participación en el tráfico de cautivos africanos. El papado, interesado en fortalecer su papel como árbitro universal, encontró en estas demandas una oportunidad para reafirmar su autoridad mediante la emisión de bulas.

2. Factores políticos y económicos

El surgimiento de las bulas entre 1452 y 1481 no puede entenderse sin considerar las tensiones políticas entre las coronas ibéricas. Portugal y Castilla competían por el control del Atlántico, las rutas marítimas y los recursos africanos. Esta rivalidad exigía un marco jurídico que evitara conflictos abiertos entre monarquías cristianas y que, al mismo tiempo, legitimara la expansión hacia territorios no cristianos.

La necesidad de legitimar la expansión marítima era urgente. Las expediciones portuguesas hacia el Golfo de Guinea, las islas atlánticas y la costa occidental africana requerían respaldo jurídico para evitar disputas con otras potencias. Además, la expansión no era solo territorial: estaba vinculada al surgimiento del comercio atlántico, que incluía oro, marfil y, progresivamente, personas esclavizadas.

Las órdenes militares y mercantiles también presionaban por un marco legal que garantizara privilegios y monopolios. La Orden de Cristo en Portugal, heredera de los bienes templarios, jugó un papel central en la financiación de expediciones y en la administración de territorios. Su influencia reforzó la idea de que la expansión era una empresa espiritual y económica al mismo tiempo.

En este escenario, las bulas papales se convirtieron en instrumentos estratégicos. No solo definían derechos territoriales, sino que también articulaban una visión del mundo donde la expansión europea era presentada como una misión civilizadora y evangelizadora.

3. Las bulas precursoras (1452–1481)

Entre 1452 y 1481, el papado emitió una serie de documentos que establecieron las bases jurídicas de la expansión europea. Estas bulas no surgieron de manera aislada: respondían a solicitudes concretas de la Corona portuguesa y reflejaban la evolución del pensamiento político y teológico de la época.

Dum Diversas (1452)

Emitida por el papa Nicolás V el 18/06/1452, esta bula autorizó al rey Alfonso V de Portugal a “invadir, conquistar y someter” a pueblos considerados infieles, particularmente en África. También legitimó la esclavización perpetua de quienes fueran capturados en estas campañas. Dum Diversas es uno de los documentos más citados en la historia del derecho colonial porque estableció un precedente jurídico para la esclavización de no cristianos.

Romanus Pontifex (1455)

El 08/01/1455, Nicolás V emitió esta bula que ampliaba los privilegios concedidos a Portugal. Romanus Pontifex otorgó a la Corona portuguesa el monopolio sobre la navegación, el comercio y la conquista en las tierras descubiertas al sur del cabo Bojador. También reafirmó la legitimidad de esclavizar a “sarracenos, paganos y otros enemigos de Cristo”. Este documento consolidó la idea de que el papado podía asignar territorios no cristianos a una monarquía específica.

Inter Caetera (1456)

El 13/03/1456, el papa Calixto III emitió una bula menos conocida que su homónima de 1493. Esta versión temprana confirmó los privilegios portugueses en África y reforzó la autoridad de la Orden de Cristo sobre los territorios conquistados. Inter Caetera (1456) es clave para entender cómo el papado fue construyendo un sistema de concesiones territoriales antes de la llegada de Castilla al Atlántico occidental.

Aeterni Regis (1481)

El 21/06/1481, el papa Sixto IV emitió Aeterni Regis, una bula que ratificó el Tratado de Alcáçovas (1479) entre Castilla y Portugal. Este documento confirmó el dominio portugués sobre Guinea y las islas atlánticas, mientras que Castilla obtenía el reconocimiento de su autoridad sobre las Islas Canarias. Aeterni Regis cerró el ciclo jurídico previo a 1492 y estableció un precedente para el reparto del mundo entre potencias cristianas.

4. ¿Qué pretendían estas primeras bulas?

Las bulas emitidas entre 1452 y 1481 tenían objetivos claros y coherentes con la visión del mundo de la época. En primer lugar, buscaban crear un marco jurídico para la expansión. La autoridad papal servía como legitimación moral y política para las empresas marítimas, evitando conflictos entre monarquías cristianas y justificando la intervención en territorios no cristianos.

En segundo lugar, estas bulas definían monopolios territoriales. Portugal obtuvo derechos exclusivos sobre la navegación y el comercio en África, lo que le permitió construir un imperio marítimo antes de la llegada de Castilla al Atlántico occidental.

Un tercer objetivo fue la justificación de la esclavización de “infieles”. Aunque la esclavitud existía desde mucho antes, estas bulas le otorgaron un respaldo jurídico explícito dentro del marco cristiano. La esclavización se presentaba como un medio para someter a pueblos considerados enemigos de la fe.

Finalmente, las bulas transformaron la evangelización en política de Estado. La conversión de pueblos no cristianos se convirtió en un argumento central para la expansión, integrando intereses espirituales, económicos y políticos.

5. Impacto en la Corona portuguesa

El impacto de estas bulas en Portugal fue profundo. En primer lugar, consolidaron el monopolio africano de la Corona portuguesa, permitiéndole controlar rutas comerciales y establecer enclaves estratégicos. Este monopolio fue fundamental para el desarrollo del comercio atlántico y para la acumulación de riqueza que financiaría futuras expediciones.

En segundo lugar, las bulas otorgaron a Portugal una legitimación internacional. Al recibir el respaldo del papado, la Corona portuguesa podía presentar sus acciones como parte de una misión cristiana, lo que reducía la posibilidad de conflictos con otras potencias europeas.

En tercer lugar, las bulas fortalecieron el poder real frente a la nobleza. La administración de territorios y rutas comerciales quedó bajo control directo de la Corona y de la Orden de Cristo, lo que permitió centralizar la autoridad y reducir la influencia de los nobles tradicionales.

6. Preparación del escenario para 1492

El ciclo de bulas emitidas entre 1452 y 1481 preparó el terreno para los acontecimientos de 1492. La Corona española observó atentamente el modelo portugués, aprendió de su experiencia y esperó el momento adecuado para entrar en la competencia atlántica.

El papado, por su parte, se consolidó como árbitro del Atlántico. Su capacidad para otorgar derechos territoriales y resolver disputas entre monarquías cristianas se convirtió en un elemento central del sistema internacional de la época.

Finalmente, estas bulas crearon el precedente para el reparto del mundo. Cuando Castilla presentó sus demandas tras el viaje de Cristóbal Colón en 1492, el papado ya contaba con un marco jurídico que permitía asignar territorios y definir esferas de influencia. Este precedente culminaría en las bulas alejandrinas de 1493 y en el Tratado de Tordesillas de 1494.

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El Reparto del : Las Bulas Alejandrinas (1493) -- Arquitectura jurídica de un Nuevo Orden Global - Capitulo II.

🔎 Véase también

Expansión ultramarina Europea: causas, potencias y consecuencias globales.

Las Bulas de Alejandro: Liturgia del Aprovechamiento Imperial

La paz de los mares: Alcáçovas y el nacimiento del colonialismo ibérico

Fuentes Oficiales

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